lunes, 18 de junio de 2012

DIATRIBA CONTRA EL PODER ACTUAL.

El poder miente, el poder engaña, el poder corrompe, el poder vuelve loco a los que lo ejercen. El poder embriaga, da hambre y ansias de más de poder. El poder dice que todo lo que hace, lo que por y para el pueblo. Esto lo dice sonriente, mientras por detrás las ratas hacen sus sucios negociados que en nada beneficiaran al pueblo. El poder vive de la explotación de la mayoría y de la destrucción del medio ambiente, con la complicidad de la ignorancia y de los que se venden por migajas. El poder, que a veces oculta su verdadero rostro, usa muchas máscaras, las mismas que usaron tantos políticos nefastos y desquiciados a lo largo de la historia.
Yo no soy un idealista ni un defensor de verdades absolutas. No soy defensor de ninguna ideología caduca y llena de polvo y de ningún político demagogo. Mi firme sentimiento es que la mayoría de los que llegan al poder hoy, es para mantener y conservar un status quo dominante que solo beneficia a unos pocos, a pesar de los discursos populistas que ciertos gobernantes vociferan mientras son aplaudidos por hordas de cómplices e idiotas.
Vengo aquí para denunciar, gritar, pensar, sentir, todo lo que se me ocurra y sienta y vea sobre la situación política actual. Y aunque me acusen de extremista, no pienso callar nada de lo que se me ocurra. Por que se algunos quisieran eso: Un mundo con una sola verdad, la suya, y que nadie se anime a contradecirlos. Sobre todo es el poder el que más gustaría que ninguna voz opositora se escuche y que todos seamos sumisos ante él. Sí, el poder de turno. Pongan el nombre que quieran: hoy, en estas democracias corrompidas y violadas, solo llegan y se mantienen en la cumbre los más astutos, los más arteros, los engañadores y estafadores. 
Por eso, no dejen engañar, y nunca duden que el poder miente, el poder engaña, el poder corrompe. Y los únicos que podemos oponernos a esto somos nosotros…
A despertar.

lunes, 28 de mayo de 2012

QUE ES SER FILÓSOFO

¿Que es ser filósofo? ¿ es saber de filosofía? ¿ estudiar filosofía? ¿ ser profesor de filosofía? Aunque pueda haber muchas respuestas, yo voy a dar la mía. Ser filósofo no es algo que se estudia y aprende. Ser filósofo es una actitud. Una actitud que pregunta, que inquieta, que busca por detrás de las cosas, que no se conforma con las cosas tal como son. Una actitud de querer crecer, de rebelarse contra lo establecido, de romper los límites de lo pensable y de las interpretaciones de la vida. Un constante ir mas allá, de investigar y despedazar las verdades en mil pedazos. 
Y si así es como defino la actitud de un verdadero filósofo, un anti-filósofo se me hace alguien conservador, que acepta todo como se la dan, o que se conforma con repetir saberes y sistemas, que no deja lugar a las cosas nuevas, que no acepta preguntas incómodas y puntos de vista críticos. Y de estos hay más que los verdaderos filósofos.
Los dogmas y los dogmáticos atentan contra una verdadera filosofía crítica. Todavía se sigue pensando entre interpretaciones binarias de bien y mal, izquierda y derecho, blanco y negro; extremismos que atentan contra un pensamiento libre, independiente y enriquecedor. Quizás ser filósofo es cosa de pocos, muy pocos. Parafraseando al Zarathustra de Nietzsche, " Una actitud para todos, y para ninguno."

jueves, 10 de mayo de 2012

LA NEGACION DE LOS HECHOS.

En este época nihilista, donde las verdades absolutas están sepultadas, y donde reina la desinformación, manipulación, y las opiniones sin fundamentos, muchos se aprovechan del lema "no hay verdades absolutas" para promover un relativismo en donde no es que se pongan en duda las verdades, sino que se ponen en duda los hechos. Como si Descartes nunca hubiera vuelta de su duda metódica, con este tipo de pensamientos que niegan la existencia de hechos, lo que se pretende, a veces inconsciente, a veces conscientemente, es defender lo que de otra manera sería indefendible. Al negar la existencia de un hecho que contradiga la buena voluntad de lo que uno cree ( o de personas a las que se idolatra), uno puede seguir con su buena conciencia y tranquilo con sus creencias. "nada de lo que digan los otros es cierto, todo es falso", los hechos no existen, solo interpretaciones, todas muy subjetivas... 
Sin dudas que hay hechos. Como también es cierto la visión de un hecho, va a cambiar depende que persona lo contemple. pero de ahí a querer imponer que todo es mentira, que nada pasa, que lo digan los demás no existe, hace que toda discusión, opinión y crítica no tengan valor alguno.
otro rasgo más de esta triste y decadente época.

jueves, 19 de abril de 2012

EN UN MUNDO SIN VERDADES.


El mundo parece estar dado vuelta. Los hombres andan con las mentes confundidas y los corazones vacíos. La avaricia y la superficialidad modelan en la pasarela de la vida humana, acompañados de la ignorancia y la brutalidad. Todas las certezas y verdades parecen muertas y enterradas. ¿En que se puede creer? ¿Y en quien? ¿Y que se puede hacer?
Sin dudas, hay que creer en un mismo, para empezar. Y aunque parezca que nadie sabe que es lo correcto e incorrecto, y que un relativismo moral, político y social inunda todo, debemos, por nosotros mismos, y por los demás, por quienes no se dejan llevar por la marea del atroz conformismo,  pararnos en donde creemos debemos estar, aunque a veces estemos solos en ese lugar y los demás nos tiren su incomprensión y burla. Debemos decir, a viva voz, quienes somos, en que creemos, y contra que luchamos, sin importar la corrupción humana que todo lo inunda y aplasta. Que al frío de las miradas apagadas e inertes, brindemos nuestras llamas que no pueden ser apagadas. Y aunque estas mismas palabras sean para unos pocos, o para ninguno, seguir por el camino que dicta nuestra conciencia y nuestro ser. Nuestro camino, marcado por nadie, sin dioses ni falsos ídolos.
Y si el mundo no cambia, que nosotros, al menos, cambiemos para mejorar y que la contaminación reinante no nos cambie a nosotros y nos vuelva muertos en vida, sin sueños, sin corazones, sin esperanza y sin futuro.
No soy un idealista, no soy un soñador, no soy una ideología y no soy una religión…soy carne y hueso, sangre que corre caliente y furiosa, soy un grito solitario donde nadie quiere escuchar y el ruido de los demás solo cubre su silencio frío e interior. Soy una voz que deja plasmada sus palabras en un mundo donde ya no tienen valor, donde las opiniones vacías todo lo cubren y los aduladores y mediocres son la mayoría. No importa. En el mundo sin verdades, la única verdad es uno mismo.

lunes, 9 de abril de 2012

REVOLUCIÓN Y REVOLUCIONES

Fue el filósofo analítico Ludwig Wittgenstein que dijo una frase a la cual considero muy valiosa y que promueve muchas reflexiones: "Revolucionario será aquél que pueda revolucionarse a sí mismo." Yo analizo esta frase en contexto con las revoluciones violentas y frenéticas, por que muchas, a pesar de su clamor revolucionario, solo han cambiado un régimen de explotación del hombre por el hombre por otro régimen de explotación, tan o peor explotador que el anterior. ¿Puede un cambio extremo de las cosas funcionar, o está destinado a fracasar?

Por mi parte, cuando analizo la historia de mi evolución de mi propio pensamiento y de mi espíritu, ahora noto que los cambios mas fundamentales de mí ser se dieron paulatinamente en el tiempo, y fue una combinación de muchos elementos externos, que ejercieron de influencia fundamental, como de internos. Fue una unión entre las experiencias prácticas de la vida, digerirlas, y el trabajo intelectual y emocional. Por eso mismo, descreo de los cambios extremos y repentinos. En cuanto a los cambios que pueda realizar un pueblo, o un individuo, para liberarse de las cadenas que lo oprime y no lo dejan crecer, y ser más libres y felices, tiene que surgir de un deseo genuino y propio de cambiar, de superarse, y no esperar que algo o alguien externo (llámese religión, política, etc.) lo cambie todo. Y sin bien las influencias son necesarias en la mayoría de los casos, el deseo interno de cambiar y superarse es fundamental.

En estos tiempos, en que la humanidad parece perdida y sin rumbo, más que nunca hay que buscar crecer como individuos, por que ningún pueblo con individuos aplastados y enfermos podrá ser un pueblo unido y sano.

martes, 20 de marzo de 2012

CRUZAR LA LINEA.

"CRUZAR LA LINEA", título que suena a rebeldía adolescente. Pero es más que eso. En realidad, estaba pensando escribir algo referente al destino, y había llegado a esto:

"Destino, destino. He estado pensando mucho en ti. ¿Eres algo más que una palabra? En la antigüedad, solías estar encima incluso de los dioses. ¿Y hoy, donde estás? No sé si ya has escrito como seguirá mi vida, o si soy yo el que tiene que escribirla. O será que al final todo es azar y caos, y estamos sueltos en un remolino de posibilidades. Seguramente, nunca sabré la respuesta a estos interrogantes, incluso cuando llegue la hora de expirar. Por que hay misterios que están más allá de nuestra capacidad de pensar y de sentir."

Pero luego mis ideas cambiaron. Tuve una revelación instantánea, que quizás no esté tan lejos de la reflexión sobre el destino. Me puse a pensar en que, en general, el mundo anda bastante jodido. No hay que ser ningún genio para ver esto. Pero así y todo, me sorprende la pasividad de unas cuantas sociedades ante los males que los aquejas. Cierto, Hay países que se ponen de pie y rebelan contra la opresión y la corrupción, pero siempre lo hacen cuando ya están en el abismo. Parece que las personas (y los pueblos) tienen que caer hasta el fondo para reaccionar y luchar por sí mismas.

No podemos aceptar el relativismo, sea político, moral o social. El relativismo es una trampa para que "toleremos" y aceptemos a lo que sentimos que esté mal como algo más de este mundo. Los defensores del relativismo lo utilizan para defender ideologías nefastas, corrupción, políticos mentirosos e inoperantes. Y si no aceptamos su posición, somos "los malos de la película".

Pero, sin importar ideología, cuando sentimos que algo es realmente perjudicial, que es una estafa, que es una pantalla y una mascarada, que es un vil engaño y que sólo sirve para el beneficio de unos pocos mientras utiliza a la mayoría pasiva, no tenemos que callarnos. Tenemos que cruzar la línea y decir: Yo estoy parado aquí, enfrente de ustedes. Y tenemos que hacer todo lo que esté a nuestro alcance para luchar por lo que creemos. No es idealismo: el idealismo es un engaño. Es sentir, pensar más allá y darse cuenta que es lo que se oculta detrás de las visiones superficiales.

NO importa que siendo frontal, directo, veraz, honrado, nos ataquen los "relativistas”: por que ellos se van a disfrazar de "buenos" y tolerantes, cuando en realidad defienden a la mentira y a la corrupción.

Por eso, yo cruzo la línea: me paro en frente. Y clamo mi palabra y mi sentir. Y no me importa que me señalen con el dedo, por que al final, los que defienden la corrupción quedarán desnudos cuando las mentiras se caigan.

miércoles, 8 de febrero de 2012

EL SILENCIO.

Hay momentos donde las tormentas mas fuertes se desarrollan indómitamente en el interior de uno, implacables e irresolutas. Pero en esos momentos tormentosos, es también cuando uno se encuentra mas silencioso. Es un silencio mas poderoso que mil palabras, imposible de traducir en el lenguaje, que se transmite a través de una mirada tan profunda como perdida.
El mundo de los hombres es ruidoso y caótico, todo es distracción, y, cuando uno se aisla de los hombres y sus ruidos, se encuentra con su propia voz, sus miedos, deseos, alegrías y tristezas. Sólo en silencio se puede dialogar con esa voz, Para bucear hacia las profundidades del propio ser.
Así que ante ese silencio me rindo, me abraza, me contiene y me lleva mas allá, lejos de todo y de todos, donde pueda encontrar mi camino, que a veces se borronea y pierde entre las brumas de la frágil y caótica existencia humana.