
Se que este llamado será música para unos pocos oídos, pero se que están por ahí, perdidos en las ruinas de este mundo post-moderno, decadente y tan vacío. Se que hay muchos que, como yo, ya han superado la fiebres religiosas e idealistas y se han dado cuenta que las verdades son sólo creaciones del hombre, a las cuales necesita aferrarse para no perderse en el caos de la existencia. ¿Qué es el hombre hoy en día? Un animal perdido, lamentoso y patético, que sigue camino a la decadencia y a la extinción a paso acelerado. Hoy el comercio y la obtención de dinero es el dios a seguir, ha inundado todos los aspectos del hombre y lo ha convertido en un esclavo de sus propios intereses mezquinos.Mientras los idealistas, que siguen creyendo en fantasmas obsoletos del pasado que nunca funcionaron, se diluyen en tristes y vanas peleas entre extremismos, el poder se ríe de ellos mientras por las sombras sigue su destino voraz…Yo llamo a los espíritus libres, aquellos que han superado todos los dogmas y verdades absolutas, a que dejen de ocultarse y se unan, para no seguir escondidos en el rebaño al que no pertenecen. Yo los llamo a todos ellos, que andan ocultos, temerosos de ser juzgados por una sociedad estúpida y prejuiciosa que sigue siendo regida por prejuicios obsoletos comos momias. Y aunque mi llamado sea un sueño, quizás solo un delirante sueño de un delirante que se cree poeta, que bello sería que los espíritus que se sienten libres formen una cofradía donde todos los errores que el hombre haya cometido en el pasado, permanezcan en el como una vieja pesadilla. Por que para curar hay que olvidar, por que el presente se merece algo mejor que fantasmas, y por que quien va a crear, aunque sea en sueños, ¿un porvenir brillante? Es hora de las creaciones nuevas, de nuevos dioses, nuevos altares, nuevos juegos, y donde el hombre tome el lugar que le corresponda, como el dios supremo, pero no un dios engreído y soberbio, sino un dios jovial, alegre, valiente y honesto, que cumpla sus deseos y disfrute la vida.Pero mientras yo sueño y deliro con estas palabras, se que afuera en el mundo que todos compartimos, hay guerras, miserias, desastres, corrupción, violencia, desesperanza.Por eso, espíritus libres, ojala un día, si es que llegan a existir, asomen sus cabezas y muestren que no todo está perdido y no toda la humanidad es un triste y mediocre rebaño…