
Oh si, filosofando una terrible y calurosa tarde de enero, encerrado en mi habitación, oculto del sol que afuera derrite todo lo que toca. Siempre hay miles de pensamientos y sensaciones que me ocupan día a día. Hay veces que no tienen ninguna conexión. Pero hay veces que muchas de mis reflexiones si tienen una espina dorsal. A muchas de ellas las une una sensación: el asco al hombre actual. ¿Por que? Políticamente las democracias resultaron no ser tan eficientes a la hora de resolver las cosas (sin dudas, son mejores que algunas dictaduras...eso dice " el sentido común"). La cultura esta en franca decadencia, en todos sus aspectos (siempre hay excepciones, claro), el neo liberalismo ha triunfado e impuesto su locura al consumo, el sálvese quien pueda y le ha restado importancia a los aspectos creativos del hombre, también lo ha vuelto un esclavo sin conciencia del capital y de las estupideces tecnológicas. Es una época que veo muy vacía de contenidos, todo se maneja por la superficie, las apariencias, el valor monetario de las cosas como de las personas, y quienes se preocupan por esto son tratados de rebeldes sin causa, de locos, de idealistas perdidos...
La ignorancia nos rodea, como un inmenso mar, y amenaza con engullirnos como si fuera una ola gigantesca a punto de atropellar a un pequeño vote.
Así y todo, con todo el mundo en contra, algunos nos atrevemos a ir contra la ola. No importa cual sea el resultado, el instinto nos indica cual es el camino que tenemos que seguir. Un camino elegido a propia conciencia y sin oír las voces de los demás, que juzgan rápidamente y de manera ligera.
Esas son las personas que valen la pena, los individuos excepcionales, que siguen su camino a pesar de las dificultades y en contra de los mandatos de la mayoría. Tales seres existen, suelen pasar desapercibidos quizás por la mayoría.
Contra esta época deplorable y despreciable que me causa una gran nausea, nada mejor que ser yo mismo.