Hace mucho que no escribía nada por aquí, aunque sigo teniendo cosas que decir. Pero es hora de dejar este blog y este título que tanto remite a Nietzsche..."La filosofía del martillo" es su creación y yo debo buscar mis propios símbolos mediante los cuales decir las cosas que pienso. Nada termina realmente, todo cambia y se transforma...
Nos vemos en mi nueva aventura. saludos.
domingo, 24 de marzo de 2013
miércoles, 26 de diciembre de 2012
EN LO PROFUNDO.
Bajo Cielos negros, promesas de tormentas por venir, mi espíritu se encuentra tranquilo, divagando por las montañas antiguas que la mayoría de los hombres tienden a olvidar. Allí busco el saber oculto, las razones y sentidos que la vida nos brinda cubiertos de neblinas, por que un hambre de querer saber más, siempre me empuja hacia abismos insondables. pero aunque afuera pueda encontrar pistas, atajos y destellos, las verdaderas respuestas estás en mí. Por eso soy un buceador de mis deseos, miedos, alegrías y dolores, y todo ello forma un enorme universo interior. Cada vez me inmerso más en este infinito océano, lleno de rincones oscuros e iluminados, de mareas de fuego y de vientos helados, y cada vez veo más lejos a quienes viven despreocupadamente en la superficie, temerosos de conocerse y de preguntarse por los misterios de la vida...
miércoles, 12 de diciembre de 2012
EL SILENCIO Y EL ASCO.
He estado
callado mucho tiempo, hermanas y hermanos. Algunos preguntarán, burlonamente, ¿tu,
que hablas tanto, y te jactas de tantas cosas, que pasó que cerraste esa
bocota? A otros no les habrá importado. Quizás algunos me hayan extrañado. A
todos tengo algo que decirles, por que estuve en silencio, por que no leyeron
mis palabras, o, me dediqué a escribir otras cosas. Mi silencio se debe a un
sentimiento, una sensación, algo que me brota desde lo más profundo: ASCO. Un
asco enorme y monstruoso por la humanidad. Asco ante la ignorancia, la
hipocresía, la violencia, la corrupción, las mentiras, los gobiernos nefastos y
los necios que los aplauden. Hoy en día la humanidad no tiene nada por que
sentirse orgullosa, toda su cultura es una momia que pertenece a un museo, hoy
nada bueno sale de ella, nada bello, nada superior, nada divino. Hoy todo es
ruido y máscara, estafas y fanatismos, la superficialidad manda, los idiotas
compran.
Y así, por
sentir ese asco, fui presa de un nihilismo deprimente. Pero a la larga,
resurgí, por que, a pesar de que considere que la humanidad no tiene ningún
sentido, yo debo seguir buscando mi sentido, y, al menos, una vez por día,
reír, reír a carcajadas, y no dejar que mi espíritu se pudra con el veneno de
las alimañas que hacen que el mundo sea un lugar hostil para vivir.
martes, 14 de agosto de 2012
LA ULTIMA TENTACIÓN DE NIETZSCHE
Un 3 de enero de 1889, el filósofo alemán Friedrich Nietzsche
caminaba por las calles de Turín. Ya no era el mismo de antes, ya no andaba con
el orgullo del filósofo del martillo, una angustia enorme lo invadía. Sentía el
peso del destino de la humanidad en sus espaldas, porque, a pesar de lo que
muchos creen al leer sus libros, el amaba profundamente a la humanidad, la
amaba y por eso quería verla sana y curada, alejada de sus enfermedades que le
impedían superarse y alcanzar destinos más grandes.
Su personalidad se resquebrajaba, ya no sabía si era
Nietzsche o si era Dionisio, el dios griego de la embriaguez y del placer, “Dionisio
contra el crucificado”, como escribía en cartas de esos días a sus amigos.
¿Habrá sabido, en esos últimos momentos, que su fin estaba cerca? Que una
oscuridad estaba por tenderle la mano, una oscuridad que lo dejaría tranquilo y
en paz durante diez años, hasta que cerrara sus ojos por última vez.
El, que puso en boca de Zaratustra sus palabras más poéticas
y enigmáticas, que declaró que dios había muerto y que llegaría el superhombre
que impondría sus nuevos valores, todavía tendría fuerza para un acto más antes
del derrumbe, de la locura, del silencio en el que se sumiría. El, que proclamó
que la compasión era una debilidad, que detestaba al cristianismo por tomar
partido por todo lo débil y lo enfermo, que veía en la democracia otra forma
más de decadencia y de nihilismo, que veía con preocupación al nacionalismo,
socialismo y otros ismos, que se sentía emparentado con Alejandro Magno, Julio
Cesar y Napoleón, el, justo el, usaría sus últimas gotas de cordura y sus
últimos impulsos consientes en un acto de amor, de compasión…
Porque ese día en las calles de Turín, un cochero decidió
descargar su furia, azotando sin piedad a su caballo. Nietzsche se encontró con
esta imagen y actuó: Abrazó, entre gritos y sollozos, al caballo azotado, y
luego, cayó al suelo. Y aunque no fue
instantánea, fue sufriendo una parálisis progresiva que lo fue dejando mudo,
quieto, en paz, una paz que nunca tuvo cuando estuvo consiente.
En ningún relato de este hecho ni en las biografías de
Nietzsche se contó que fue de la vida del cochero y del caballo. Tampoco sabemos si Nietzsche volvió
a pensar en ese hecho, si fue un acto de locura o si fue un acto de amor ante
la crueldad del hombre. Pero el, como su zarathustra, que también tuvo una
tentación al escuchar el grito de un hombre, también tuvo su última tentación, su última compasión, un abrazo a un ser vivo
que sufría, un abrazo, en definitiva, a la vida, aun con todo lo terrible que
ella también brinda.
lunes, 23 de julio de 2012
SER O NO SER...
Hay un
sentimiento constante que surge en algunos seres, algo irracional que a veces
no puede ser explicado mediante nuestro lenguaje. Hay sensaciones persistentes,
como el golpe de un martillo, que despiertan de la modorra de la rutina que
aplasta los sueños y amansa a los hombres. Muchos nombres le han querido dar a
lo largo de la historia, pero yo no se como llamarlo. Pero siento una voz que
me llama a levantarme, a luchar en guerras que muchos creen perdidas, a
pintarme de los colores vivos en un mundo donde muchos prefieren ser hombres
grises. Hay una risa que surge de lo profundo de mí ser aún en los momentos más
oscuros, cuando todo alrededor parece no tener sentido ni razón. Y aunque los
necios, los derrotados y las cabezas vacías apunten con sus discursos
masticados y me quieran arrojar sus miserias, sigo, sin embargo, empujando por
ser. Ser lo que se quiere ser o no ser nada. Ser lo que otros pretenden, o ser
lo que uno siente. Ser los fracasos que los demás piensan que somos, o ser
nuestro mayor éxito, buscando un sentido, un significado, una alegría profunda
que no se logra escondiéndose en las limitaciones y deseos mezquinos de los
hombres de estos tiempos, tan necios, tan brutales, tan pequeños en sus metas,
manejados por los miedos, envidias y un materialismo atroz y destructivo.
Así que si
ustedes que me leen, escuchan esa voz interior, sienten ese llamado, esa
necesidad de levantar el puño contra la opresión y la mediocridad, no rechacen
ese sentir, déjenlo fluir, que salga, sean lo que realmente quieran ser…o no
sean nada.
viernes, 29 de junio de 2012
DE TIRANOS Y ADULADORES.
Se preguntan, ustedes, aquellos que todavía se
permiten hacerse preguntas, ¿Por qué siempre hay pastores sedientos de poder y de
locura? Por una simple razón: Por que siempre hay en los pueblos suficientes
espíritus mediocres y asustadizos que necesitan hacer de simples hombres,
dioses-ídolos. Donde todavía los pueblos piensan y sienten como rebaños,
siempre algún espíritu astuto y burlón se nombrará su guía, el que los lleve a
la salvación. Nada mas fácil para los rebaños que una luz los lleve de la mano
hacia el estado de bienestar y salvación… ¡ay, que ingenuos estos rebaños! En
su torpe ceguera, no pueden ver que solo alimentan la barriga y bolsillos de
los falsos pastores. Incluso si lo notan, ¡no les importa! Ninguna dignidad y
honor tienen estos pueblos-rebaños, no merecen ningún respeto, solo
escarmiento. Pero no tienen ni vergüenza ni decoro, solo levantan las manos
para aplaudir y hacer ruidos horrendos.
Y los pastores ídolos se relamen en su poder efímero,
por que la locura los embriaga y no se dan cuenta que son mortales como los
demás, y que tan rápido como suben, también caerán. Pero el fanatismo y
adulación del pueblo los desespera, y por ello gritan y ponen gestos duros,
haciendo estruendos y teatros, proclamando falsedades que los idiotas se
amontonan por comprar. ¡Desesperados acuden los rebaños a los brazos de estos
líderes de trajes de cartón barato!
¡Asco me dan! ¡Ganas de vomitar y defecar! ¡Que
espectáculo patético son esos rebaños y esos líderes! Yo no quiero ser ni uno
ni lo otro: solo me sigo a mí mismo.
¿Dejarán un día estos rebaños de adorar a falsos
ídolos? ¿Se darán cuenta que tras las edulcoradas bellas palabras de sus
líderes se encuentra la mentira, la perfidia, el engaño y la corrupción? ¿Tendrán
algún día dignidad estos pueblos, para volver a ser llamados pueblos, y que
tengan fortaleza y no cobardía, y que se sigan a ellos mismos sin creer en
falsas ilusiones?
Por ahora es reflexión de pocos, alejados de los
ruidos y la estupidez mayoritaria, que aunque no se da cuenta de su patetismo,
sigue aplaudiendo hasta sangrar sus manos a los falsos ídolos que solo buscan
poder por poder…
lunes, 18 de junio de 2012
DIATRIBA CONTRA EL PODER ACTUAL.
El poder miente, el poder engaña, el poder corrompe, el poder vuelve loco a los que lo ejercen. El poder embriaga, da hambre y ansias de más de poder. El poder dice que todo lo que hace, lo que por y para el pueblo. Esto lo dice sonriente, mientras por detrás las ratas hacen sus sucios negociados que en nada beneficiaran al pueblo. El poder vive de la explotación de la mayoría y de la destrucción del medio ambiente, con la complicidad de la ignorancia y de los que se venden por migajas. El poder, que a veces oculta su verdadero rostro, usa muchas máscaras, las mismas que usaron tantos políticos nefastos y desquiciados a lo largo de la historia.
Yo no soy un idealista ni un defensor de verdades absolutas. No soy defensor de ninguna ideología caduca y llena de polvo y de ningún político demagogo. Mi firme sentimiento es que la mayoría de los que llegan al poder hoy, es para mantener y conservar un status quo dominante que solo beneficia a unos pocos, a pesar de los discursos populistas que ciertos gobernantes vociferan mientras son aplaudidos por hordas de cómplices e idiotas.
Vengo aquí para denunciar, gritar, pensar, sentir, todo lo que se me ocurra y sienta y vea sobre la situación política actual. Y aunque me acusen de extremista, no pienso callar nada de lo que se me ocurra. Por que se algunos quisieran eso: Un mundo con una sola verdad, la suya, y que nadie se anime a contradecirlos. Sobre todo es el poder el que más gustaría que ninguna voz opositora se escuche y que todos seamos sumisos ante él. Sí, el poder de turno. Pongan el nombre que quieran: hoy, en estas democracias corrompidas y violadas, solo llegan y se mantienen en la cumbre los más astutos, los más arteros, los engañadores y estafadores.
Por eso, no dejen engañar, y nunca duden que el poder miente, el poder engaña, el poder corrompe. Y los únicos que podemos oponernos a esto somos nosotros…
A despertar.
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